domingo, 22 de mayo de 2011

3

la carne lleva
su  r u m o r
más allá de mi silencio
                        grita
y en su lengua de sangre
pierde cuerpo
repite
regresa
amenaza su no-ser

vivo su secreto a cuestas
en ajeno laberinto

            me recuerda 
que es dueña de mi ritmo

1 comentario:

  1. La carne dicta esas palabras
    que no pueden
    pronunciarse.

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